Este centro no solo almacena y distribuye productos perecederos; distribuye confianza, eficiencia energética y compromiso ambiental. En su esencia late una solución revolucionaria: un sistema de refrigeración basado en CO₂ como único refrigerante natural.
El sistema inicia con un rack de compresores booster, el núcleo operativo que permite trabajar en estado transcrítico con un gas cooler diabático. Esta tecnología asegura un control térmico preciso durante todo el año, incluso en climas tropicales como el de Costa Rica, optimizando así el consumo energético.
Además, se integra recuperación de calor para alimentar sistemas de losa radiante y deshielo por gas caliente en los evaporadores, aumentando el Coeficiente de Rendimiento (COP) y reduciendo significativamente el consumo energético del sistema.
Para cargas de baja temperatura superiores al 25% del total, se incorpora un Desuperheater, una solución clave que permite liberar al ambiente el calor de descarga de los compresores de baja temperatura. Esta estrategia disminuye la carga de trabajo de los compresores de media temperatura gracias al diseño booster.
Los evaporadores de expansión directa, tanto en cámaras de media como de baja temperatura, son gestionados por un sistema automatizado con válvulas electrónicas de expansión, sensores de presión, temperatura y sobrecalentamiento, lo que optimiza el uso del refrigerante y mejora la eficiencia global del sistema.
Para mantener la estabilidad térmica del suelo en las cámaras de congelados, se implementó un sistema de losa radiante que monitorea diversos puntos de temperatura mediante sensores. Este sistema regula el caudal por circuito, garantizando un flujo constante y uniforme. La tecnología no solo mejora la conservación de los productos, sino que evita la formación de hielo que podría dañar la infraestructura.
Este proyecto no solo asegura una cadena de frío segura y continua para productos sensibles, sino que también establece un referente regional en sostenibilidad, eficiencia energética e innovación tecnológica.
Más que un logro técnico, este centro representa una visión hecha realidad: cuando la ingeniería, la sostenibilidad y el compromiso humano se unen, el resultado es un proyecto que impulsa a toda una región hacia el futuro.
En DICOMA, creemos que los grandes desafíos se enfrentan con grandes soluciones. Y este es solo el comienzo.